La Casa de México en la Cité Universitaire de París y las controversias arquitectónicas
- Arturo Crespo Mocteçuma

- hace 5 días
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Bd Jourdan
dic, 2025
La Cité Internationale Universitaire de Paris (Cité, en adelante) es una pequeña meca de la arquitectura, con una muestra importante aunque reducida del modernismo representada en dos obras de Le Corbusier, una de ellas junto con Lucio Costa, quien propuso el plan maestro de Brasilia.

De inmediato, resalta que la Casa de México (Casa, en adelante) tiene una ubicación muy prominente dentro del complejo. Desde la entrada principal, es el primer edificio. Me pregunto si se debe a la delicada diplomacia que México ha llevado históricamente.

Ubicación privilegiada, entre la Casa Internacional y la de cooperación Franco-Británica, casi frente a EU.

Efectivamente, el estilo moderno contrasta con los alrededores, con la misma Casa Internacional, que recuerda a Fontainebleau.

El arquitecto es Jorge Medellín, un nombre poco conocido dentro del panteón de arquitectos modernos. Parece que esta es su obra más significativa.

Solo brevemente: la Cité surge en 1921 como un esfuerzo de cooperación internacional posterior a la Primera Guerra Mundial al albergar a estudiantes en un ambiente académico.
Efectivamente, la controversia* surge en 1951, con una carta que el director de la fundación que administra a la Cité, Raoul Dautry, dirige al rector de la Universidad de París. Curiosamente, Dautry, como Ministro de Reconstrucción y Planeación Urbana, apoyará a un Le Corbusier caído en desgracia por su actividad durante la ocupación nazi y financia lo que sería la Unidad Habitacional Marsella.
Dautry presenta objeciones a básicamente todo el proyecto: al estilo moderno, a su verticalidad y a su ubicación. Para su aprobación, sugiere relocalizar la Casa junto a la de Suiza, por afinidad estética. La de Brasil aún no se construía, por cierto, y había únicamente otra casa perteneciente al movimiento moderno, la de Países Bajos. Ambas se localizaban lejos del centro y ambas había sido construidas en los años 30.
La ubicación, más allá de consideraciones técnicas o estéticas, puede tener un peso simbólico en el ambiente europeo de posguerra (y preguerra...) ya que México se ubica en un triángulo entre el Reino Unido, Estados Unidos y Francia misma, es decir, los Aliados. Aunque el texto señala que el terreno para la Casa estaba reservado desde tiempo atrás.
La objeción a la convivencia entre modernidad y tradición es una que sigue viva y creo que seguirá produciendo debate. Hoy mismo, uno de los molinos de viento con lo que lucha Trump es el brutalismo en Washington, buscando revivir la arquitectura clásica. Estas situaciones se acentúan cuando hay proximidad entre los edificios.
Finalmente, el capricho de la historia hizo que el fallecimiento de Dautry dejara que la Casa siguiera su curso como se había planeado.


Como en su momento ocurrió con la feria internacional de 1888, y ocurrirá en cada foro o evento, México aprovechó la situación para exhibir su orgullo y promover su desarrollo. Para aquella época, México pasaba por una etapa de bonanza y la arquitectura mostraba que se estaba en la vangurdia. La propia Ciudad Universitaria de la UNAM era muestra de ello.



Esto es precisamente lo que atrae mi atención hacia la historia arquitectónica: la controversia que una pared puede generar o la identidad que puede existir en un edificio,
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*La referencia viene de: Velasco Ávalos, Mauricio. "La Casa de México en París, vanguardia incómoda y triunfo de la arquitectura mexicana", en Foro de historia y crítica de la arquitectura moderna, 10° ed., 2012, UNAM




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